miércoles, 9 de enero de 2013

Parto y nacimiento


En las semanas antes del parto, tu cuerpo
reduce la producción de la hormona.

progesterona, y aumenta la
producción de otras hormonas, como las

prostaglandinas, que suavizan el cuello del útero,
y la oxitocina, que provoca contracciones

en los músculos del útero. Las contracciones reales
del parto son rítmicas y dolorosas,

y cada vez más fuertes. A medida que los
músculos verticales del útero se tensan,

abren la cérvix. Los fuertes músculos
de la parte superior del útero, empujan

hacia abajo y se relajan, guiando a tu bebé
hacia la cérvix. Puedes expulsar el tapón mucoso,

una colección de espesas mucosas cervicales
que selló tu útero durante 9 meses,

varios días antes, o bien expulsarlo en
mitad del parto. Cuando se rompe

la bolsa amniótica, se rompe la fuente. Puedes
notar que te sale un chorrito o un borbotón de líquido.

Tu cérvix comenzará a abrirse y afinarse, lo que
se conoce como dilatación y borradura.

Una vez que llegas a 4cm de dilatación tu cuerpo pasa
a la fase activa del parto. En este momento

las contracciones serán más fuertes y más
seguidas. A los 8cm entrarás en lo que se

considera la parte más dolorosa del
parto, la transición. A los 10cm estás

completamente dilatada, y quizás sientas la necesidad
de pujar. Esto indica que ha empezado

la segunda etapa del parto. Tu bebé
bajará con cada contracción. Los tres huesos

blandos de su cabeza se superponen
temporalmente, para que pueda pasar

por el estrecho canal del parto. Cuando se puede ver el pelo
en la parte más ancha de la cabeza de tu bebé,

se dice que ha coronado. Tras varios
pujos más, la cara de tu bebé, los hombros,

y el cuerpo saldrán. En la tercera y última parte
del parto, la placenta se desprende,

y se expulsa. Cuando tu bebé respira
por primera vez, el increíble camino del parto

ha llegado a su fin.


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